¿Alguna vez te has parado a pensar qué tipo de mente tienes?

A lo largo de tu vida has admirado a alguien… ¿A quien te gustaría parecer?

Hola! soy Carol González y te quiero presentar los tipos de mente que he conocido a lo largo de mi experiencia de vida y cómo los he vivido.

Mentes curiosas :

Son mentes que necesitan saber, hacen preguntas, analizan, exploran sobre sus propias conclusiones y se van desarrollando. Mentes a las que les gusta descubrir, muy típicas de la niñez. Algunas personas las siguen manteniendo a lo largo de la vida.

Mentes astutas :

Mentes listas. Utilizan todo lo que saben para su interés y beneficio. Mentes de rápida reacción y con recursos lingüísticos. Mayormente, se dan en la adolescencia. Necesitan conseguir todo aquello que desean. Carecen de empatía cuando la astucia solo busca el beneficio individual por encima del colectivo. Pueden carecer de autoestima y reconocimiento. A menudo necesitan sobresalir por encima de los demás.

Mentes compasivas:

Son aquellas que se decantan hacia la ayuda a los demás, colaboran de una manera altruista. Quizá tienen un lado oscuro en el que crean una dependencia con las personas con las que interactúan. Son mentes generosas, pero han de cuidarse y filtrar de quién están rodeados para ayudar de una manera limpia y ordenada, sin olvidarse de ellos mismos.

Mentes maduras:

Son mentes que ya han pasado por diferentes fases mentales y experiencias. Saben actuar con un criterio más homogéneo. Desde una verdad más neutral. No hacen juicios previos. Se mantienen imparciales ante la mayoría de las situaciones. Se hacen responsables de sí mismos sin responsabilizar a otras mentes de sus propios actos. Las excusas no son su primera opción. Mentes inteligentes. No precisan de grandes estudios, ni carreras universitarias, ni de estatus social. La madurez mental se va adquiriendo a lo largo de la vida y todos la podemos alcanzar.

Y así podría seguir enumerando diferentes tipos de mentes… solo he querido plasmar algunas de ellas, en las que me he podido sentir identificada y he identificado a lo largo de mi vida.

¿Por qué de esta reflexión? Porque la mente es un motor fundamental en nuestras vidas. Ella nos dirige de una manera determinada. Saber en qué situación está, hace que uno mismo sea consciente de su propia evolución.

Si quieres seguir evolucionando en tu vida.

¿Qué te limita para ponerte en marcha?

¿Qué conflicto estás viviendo?

¿De qué y de quién estás rodeado?

¿Qué cambiarías si te concedieran un deseo en tu vida?

Según la mente que se tiene, ésta se puede catalogar en dos grupos.
Mente pobre y mente rica.

Mentes pobres:

Mentes que viven en constante queja. Excesivamente conformistas. Críticos con los demás y muy condescendientes con ellos mismos… Mentes que hablan en negativo constantemente. Poco valientes ante situaciones comprometidas. Mentes a las que cuesta empatizar. Mentes que transmiten miedos, inseguridades, con complejo de inferioridad. Mentes carentes de amor.

Mentes ricas: Mentes que respetan a las demás . Que empatizan con todo tipo de situaciones. Mentes que escuchan y saben callar. Mentes que valoran a las otras por su forma de ser. Mentes que potencian a las otras para sacarles su mejor versión. Mentes que saben adaptarse a las nuevas situaciones de una manera abierta. Mentes que transmiten paz, seguridad y confianza.
Mentes que dan amor.

Mi experiencia dice que todos tenemos un poco de las dos.

Saber observar hacia dónde te declinas, hace saber en qué fase de tu evolución estás. Ser honesto con uno mismo y sincero, te hará verlo con más claridad.

¿Qué curiosidad hay dentro de ti? ¿Qué quieres descubrir?

Te invito a esta reflexión. A que inviertas un ratito de tu preciado tiempo y llegues tú mism@ a tu propia conclusión. Es una manera de empezar por algún lado.

Si tienes dudas, si necesitas que te acompañe en tu evolución, si necesitas algo más de mí, estaré encantada de aportar mi experiencia sobre la mente…
y cómo yo pasé a decantarme más hacia una mente rica.

Seguimos Caminando

Carol Coach

Escrito por Carol González

Desde una crisis personal y no viendo con claridad el camino por dónde tenía que seguir, hace nueve años, empecé con un libro de crecimiento personal. Caminando en la búsqueda de mi yo interior. Reconocí que estaba viviendo una vida sin sentido y llena de preguntas sin respuestas. Esto hizo que mi curiosidad y ganas de encontrarme moldease la personalidad que tenía, por la que verdaderamente quería tener. Salió el ego, la culpa, la rabia y el miedo ante un camino desconocido que me impedía avanzar. Rescaté mi ilusión, mis sueños, mi fuerza y perseverancia a través de identificar los valores que necesitaba y con ellos, llegó la confianza que hizo realidad la vida que tengo ahora. Mi vida personal y profesional cambió drásticamente. Esto me trajo una vida con sentido, con propósito y con amor, donde la rutina dejó de ser la norma, la calma llegó para quedarse y la seguridad en mí misma me mostró que con mis valores y con la convicción de quién era yo, podía mostrar que si yo lo había conseguido, tú también lo puedes conseguir. Solo te hacen falta dos cosas, compromiso y confianza. Si los tienes, lo conseguirás. Si no los tienes, puedes trabajar para alcanzarlo... y todo comienza revisando tus valores y preguntándote qué quieres en tu vida.... No tengo una carrera universitaria, pero sí tengo la seguridad de creer en mí y cuando crees, creas. Creo firmemente que he encontrado mi camino. Ahora soy yo la que toma mis propias decisiones, la que dirige mi vida y soy libre dentro del mundo en el que vivimos.... Sé que tengo mucho que aprender en la vida y quiero seguir aprendiendo... Cuando te rodeas de personas y situaciones que suman, sabes que el camino es el correcto. Por eso como siempre decimos... Seguimos caminando.

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